CASA TRICK
El proyecto parte de una premisa de respeto hacia la preexistencia, entendiendo que la intervención no debe imponerse sobre el espacio original, sino establecer un diálogo sereno entre lo existente y lo contemporáneo. El pavimento de mosaico Nolla, con su riqueza cromática y geométrica, se convierte en el verdadero origen del proyecto. Más que un elemento conservado, es la pieza que define la identidad de la vivienda y sobre la que se construye el nuevo lenguaje arquitectónico.
La intervención busca reducir el número de materiales para que el protagonismo recaiga en la textura y el color. Los nuevos elementos se resuelven mediante planos continuos y volúmenes de líneas precisas que contrastan con la complejidad ornamental de la arquitectura original. De este modo, la cocina deja de entenderse como un objeto aislado para convertirse en una pieza integrada dentro del espacio doméstico, casi como un mueble que ordena y acompaña la secuencia de estancias.
La elección del verde mate nace de la propia paleta del mosaico Nolla. No pretende reproducir sus colores, sino extraer de ellos uno de sus matices más característicos para trasladarlo a una superficie uniforme y silenciosa. Este tono establece una relación natural con los ocres, tierras, mostazas y grises presentes en el pavimento, permitiendo que ambas épocas convivan sin competir entre sí. La madera clara del interior de las vitrinas introduce una temperatura cálida que dialoga con los tonos cerámicos del suelo, mientras que el vidrio aporta ligereza y profundidad al conjunto.
La luz se convierte en el elemento que unifica la intervención. La iluminación indirecta recorre el perímetro del espacio y enfatiza la continuidad de los planos, mientras las vitrinas iluminadas introducen una atmósfera doméstica y refuerzan la percepción de profundidad. La luz no solo revela los materiales, sino que acentúa la delicada transición entre la arquitectura histórica y la nueva intervención.
El proyecto encuentra su equilibrio en el contraste. La ornamentación de cornisas y rosetones permanece intacta como memoria del lugar, mientras que la nueva arquitectura responde desde la abstracción y la precisión. Lo clásico y lo contemporáneo no se enfrentan; se complementan. La neutralidad de las superficies permite que el pavimento recupere su protagonismo original, convirtiéndose en el hilo conductor de toda la vivienda.
La intervención propone así una forma de habitar donde la permanencia y la actualidad conviven de manera natural. No se trata de reproducir el pasado ni de ocultarlo, sino de construir una continuidad temporal en la que el color, la materia y la luz establecen una relación equilibrada entre la memoria del lugar y las necesidades de la vida contemporánea.
46800 Xàtiva, Valencia